GELATERIA LA PALAU
Historia de una Heladería
Esta es la historia de cómo se fundó LPalau, heladería ubicada en el centro de la ciudad de Barcelona, en el distrito de Ciutat Vella.
Detrás de La Palau está Nacho, la persona que te atiende cada día. Estudió hostelería en Barcelona durante cuatro años, hizo sus prácticas en el Hotel Hesperia Presidente y trabajó un año en el restaurante Bitxarracu, hasta que surgió la oportunidad que cambiaría su carrera: montar una heladería junto a sus hermanos: Javier, ocupándose de la administración y el diseño del local y Pablo, de su presencia online.
El nombre La Palau no viene de estar ubicados justo enfrente del Palau de la Música — aunque la coincidencia nos encanta. Palau es el apellido de la familia. Los aceites de oliva Palau fueron conocidos internacionalmente hace más de cien años por su calidad, y en 2015 la familia decidió continuar esa tradición de ofrecer lo mejor al cliente, esta vez con otro tipo de producto: gelato artesanal italiano de la mano de Menodiciotto, obrador artesanal fundado en Turín en 1986 por el maestro Luca Grassi.
Ninguno de los hermanos tenía experiencia gestionando una heladería. El local, en Carrer de Sant Pere Més Alt, 14, necesitaba una reforma completa. Pero se lanzaron con una pequeña inversión inicial, mucha ilusión y la convicción de que Barcelona merecía una gelateria italiana de verdad en el corazón del Born.
A continuación puedes ver el reportaje fotográfico de la reforma del local, desde el estado original hasta lo que es hoy La Palau.
Estado del local antes de la reforma:
Como se puede apreciar en las imágenes, el local tenía potencial por su buena ubicación y su tamaño, pero le faltaba mucho trabajo para que pudiese ofrecer un aspecto que invitara a comer helados...
Proceso de renovación y acondicionamiento:
Nacho y Javi pasaron cerca de un mes entero 12 horas diarias trabajando en el local a contrarreloj para poder abrir a mediados de Julio de 2015, con la ayuda inestimable de muchísimos amigos y conocidos. La idea era poder ofrecer helados lo antes posible para no perder facturación en verano, ya que es la época en que más turistas pasan por enfrente.
Local ya reformado y abierto al público:
Finalmente, después de solucionar todos los problemas que surgieron a lo largo de toda la reforma, que no fueron pocos, pudieron abrir a tiempo la heladería ofreciendo multitud de sabores ya sea en tarrina o cucurucho. También añadieron al repertorio la famosa bebida llamada Horchata y granizados de varios sabores.
Renovación para el 2º aniversario:
Dos años más tarde y después de muchísimo trabajo y aprendizaje, llegó la hora de recoger beneficios y reinvertirlos en el local. Javi, junto con el equipo de D.Project Barcelona se encargó de darle un completo lavado de cara a la heladería, adaptándola a lo que se espera de un local de estas características situado en un lugar tan importante de la ciudad.